11*11 (2002), para violín, viola, violoncello, piano y electrónica

 



Esta composición experimenta con resonancias. 11 veces toca el piano 11 acordes con resonancias naturales muy diferenciadas. Un circuito electrónico extiende esas resonancias, (a veces las deforma) y las proyecta en el espacio. Además el circuito electrónico mezcla otros parciales, algunos correctos, otros falsos. Los instrumentos de cuerda colorean las resonancias, con resonancias a veces "correctas", a veces "falsas". Se crea un curiosa interacción emtre resonancias "correctas" y "falsas".

La composición debe ser tocada en una sala con grande resonancia.

 

Tre Media/Ricordi