Hör-zu, música concreta y electrónica (1969), para cinta magnética



El material de esta composición consta de sonidos electrónicos, sonidos de procedencia humana (lenguaje, risa, latidos del corazón, etc.), sonidos mecánicos (sonidos de metal) y sonidos concretos (trenes, aviones, etc.). Los sonidos concretos describen hechos a la manera de un diario acústico. Los sonidos "abstractos" se mezclan con facilidad con los "concretos", creando así un continuo entre lo "real" y lo "fantástico", lo "figurativo" y lo "no figurativo", entre lo "objetivo" y lo "subjetivo".

En la última página del libro conté la historia de un hombre que se propone la tarea de dibujar el mundo.
A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de naves, de torres, de caballos, de ejércitos y de personas.
Poco antes de morir, descubre que ha trazado la imagen de su cara.

(J.L. Borges)

Manuscrito